El grupo operativo MARIPOSA concluye dos años de trabajo aplicado en cultivos de aguacate y tomate en Motril, donde ha desarrollado una metodología innovadora que permite calcular de forma precisa la huella hídrica y de carbono en explotaciones agrícolas, combinando inteligencia artificial y herramientas digitales para avanzar hacia una agricultura más eficiente y respetuosa con el medioambiente.
Impulsado por Cooperativas Agroalimentarias de Granada, Grupo La Caña, la Universidad de Almería, la Fundación Miguel García Sánchez y la empresa Opcionalia, el proyecto ha sentado las bases para una auditoría ambiental rigurosa y automatizada, que permitirá al sector medir su impacto y tomar decisiones basadas en datos para mejorar el uso del agua, reducir emisiones y aumentar la sostenibilidad de los sistemas agrícolas mediterráneos.
Durante estos dos años de trabajo, se han analizado fincas experimentales en El Puntalón (Motril), donde se cultivan aguacates y tomates. Gracias al uso de sensores, modelos predictivos y algoritmos de IA, el equipo ha podido establecer indicadores clave sobre el consumo hídrico y la emisión de gases de efecto invernadero, así como propuestas de mejora técnica para avanzar en la mitigación del cambio climático.
Además del componente medioambiental, MARIPOSA aporta un valor añadido a los productos agrícolas andaluces, que pueden así diferenciarse en los mercados europeos por su trazabilidad y compromiso con la sostenibilidad, aspectos cada vez más valorados por los consumidores.
El proyecto concluye con la validación de una metodología que puede ser replicada en otros cultivos y territorios, situando al sector agroalimentario andaluz a la vanguardia de la transición ecológica y digital en Europa.
Esta iniciativa se ha desarrollado en el marco del Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2020, cofinanciado por la Junta de Andalucía y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, según la Orden de 7 de julio de 2020.
